La queja como resistencia
Escrito: January 30th, 2010 | Autor: admin | Categoría: General | Sin comentarios »¿Cómo definimos queja? Expresar insatisfacción con una circunstancia que no está mal o equivocada y por la cual no estoy haciendo nada para enmendar o corregir.
Es de naturaleza humana quejarnos. Algunos lo hacen más seguido, algunos menos, pero difícilmente alguien avance por la vida sin haberse quejado al menos una vez de algo. La queja inactiva actua como una resistencia psicológica. Esta faceta del miedo es bastante hábil. Cada vez que nos vemos retados a cambiar alguna variable potencialmente controlable por nosotros, nos escondemos bajo el rostro de una justa indignación y pensamos cuán injustos y faltos de sentimientos son los demás y las cirscunstancias que nos rodean. Esto se manifiesta, en forma de una queja.
Algunas personas se quejan absolutamente de todo -del tiempo, de la suerte, de envejecer, del resultado de un partido de fútbol, de los políticos, del país, de la gente, del dinero etc.- Esta gente negativa y gruñona, visto desde el lado de las resistencias psicológicas, puede que sea presa del miedo, el temor a cualquier cosa que implique riesgo, cámbio o pérdida de control y tener que salir de la zona de confort para cambiar la situación. Antes de tener buscar adentro de sí mismos y cambiar las propias reacciones, prefieren quejarse y culpar al mundo que nos rodea.
A la queja le encanta disfrazarse de:
-UH! Me olvidé! ¿Cómo no me hiciste recordar?
-!¿Pero cómo no me llamaron?!
-Maldición, me dormi.
-Ufff…estoy muy cansado para esto ahora.
-¿Porqué cambiar? Estoy bien como estoy. Siempre lo hemos hecho así.
-Es muy difícil.
-!Que tontería!
-Es horrible.
-Soy demasiado gordo/a para esto.
-Estoy demasiado viejo/a para esto.
-No puedo.
-!Pero…si siempre soy yo quien debe cambiar!
-Siempre me pasan las cosas a mí.
-etc.
La mejor manera de vencer a la queja inactiva como una resistencia es E-M-P-U-J-A-N-D-O-L-A.
Cuando notes que te estás volviendo negativo, tomá conciencia, reíte de eso (si podés) y empezá a actuar para cambiar la situación.
Hace falta notar el miedo implícito en nuestras quejas y tomar conciencia de ellas. De esta manera, notamos que si el problema tiene solución, es contra nuestro miedo que tenemos que luchar, y por ende actuar en consecuencia para superarlo.
Si el problema no tiene solución, ambos estamos de acuerdo en que resulta inútil quejarse. ¿verdad?
Si bien esto no se logra de un día para otro, es bueno aprender a desprenderse de la queja inactiva paso a paso, suavemente. La queja es una expresión retorcida de una tendencia natural que tenemos los seres humanos. Por eso, cuando comiences a tratar de vencer tus resistencias intimas, hacelo suavemente, pacientemente y con amor.
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